¡¡¡Madre mía qué exito el de anoche!!!
Habíamos quedado con mi cuñada, Lucía, y con su chico, Jose para cenar en el Restaurante Etíope Nuria (www.nuriarestauranteetiope.es). Está en Madrid, junto al Teatro Maravillas, en Manuela Malasaña 6.
Lo teníamos reservado desde hacía unos días. Ya de primeras, al teléfono, el dueño, me pareció encantador y me dio muy buen rollito. Habíamos cotilleado la página web para ver el sitio, la comida y demás porque era nuestra primera vez en un etíope y no teníamos ni idea de lo que allí "se cocía".
Nada más entrar, el dueño, nos saludó con un "¡María, ésta es tu mesa, bienvenidos!" , seguido de un par de besos a nosotras y un apretón de manos a ellos. Me/Nos sentí/mos como parte del sitio desde el principio, ¡qué importante que cuiden esos detalles!
Le expliqué que veníamos de parte de mi amigo Jesús, el que ayer mismo volaba a Wurko (de alguna forma, ambos viajamos a Etiopía). Se acordaba de Jesús y nos dijo que como veníamos recomendados nos pondría para cenar algo que él nos elegiría.
La decoración del sitio nos encantó, las fotos, la música etíope de fondo, el trato...
(Pensaba en cómo serías.. en que quería que estuvieras ahí con nosotros...)
Llegó la comida y nos lanzamos a ello. He de reconocer que eso de comer con las manos, me chifla!!! Compartimos toda la cena, a los cuatro nos gustó mucho.
Por suerte, Lucía pidió la salsa picante a un lado... madreeeeeeeeeeee!!! Había cosillas algo picantillas, que muy bien, pero aquella salsa naranja... ufff, no pude con ella. Jose y Lucía sin embargo no pusieron ningún problema, ja, ja, jaaaa... Jose, qué estómago!!!(Mientras tanto, en silencio, seguía pensando en tí.)
Jose y Lucía estaban tramando algo... Jose se levantó y se fue a hablar con el dueño. Al cabo de un rato volvió con una tela preciosa etíope. "Es para hacer vuestro retal para la cocha", dijeron. Joeeeeeeeeee, pero qué pasada!!! Qué ilusión!!!
(¿Ves como es imposible dejar de pensar en tí?)
La cerveza por aquel momento empezaba a hacer su efecto, pero qué tipo de cerveza era!!! Qué castañaaaaaaaaa!!! Es que no estoy acostumbrada a beber... No se me puede llevar a ningún sitio!!! Je, je, je!!!
El dueño con contó que las de Feyda, nuestra ECAI, van mucho por ahí. Que hace un rato había estado una familia con un peque adoptado etíope de 7 meses!!! Ayyyyyyyyy!!! Qué rabia no haber coincidido con ellos!!! Nos contó muchas cosas, hizo que la cena fuera realmente especial.
(¿Cómo crees que por un momento puedes no estar presente?)
Lucía, Jose y Pablo.
Llegaron los postres y con ellos, el café. Todo estuvo perfecto. Tanto que ya quiero repetiiiiiiiiiiiiirrrrrrrrr!!!!
Volvimos casa y allí nos estaba esperando... MICA!!! No os lo había contado. Ayer por la tarde, Helena y David, nos la trajeron. Se quedará en casita unos días, ellos se han marchado de vacaciones. La verdad es que se está portando fenomenal.
Hemos desayunado juntas en la terraza y ahora estamos las dos aquí. Yo con mi ordenador y ella recorriendo cada rincón de la terraza, jugando con sus juguetillos y viniendo de vez en cuando a por un poco de mimos.
En un rato, ¡nos vamos los tres de paseo! ¡Ya tiene todas las vacunas y puede salir!