Estoy, aunque veáis que últimamente escribo poco y rápido.
Estoy aquí con vosotros, leo vuestros blogs y no dejo de seguiros, aunque comente sólo de vez en cuando.
Se que os debo retalitos Isabel, Montse y Ainhoa, no me olvido, ¡¡¡prometo que no pasa de este fin de semana!!!.
¡¡¡Pero es que voy como las locas!!!
El final de curso y sus... reuniones, evaluaciones, tutorías, festivales, entrega de premios, entrevista del nuevo profesorado (aumentamos clases el próximo año), nuevos ingresos, verbena del colegio... bla, bla, blaaaaa... unido a varias profes de exámenes (vamos que faltan al cole y hay que suplir como buenamente se pueda), los niños están agotados y por tanto más pesaditos (pobres, pero es verdad), hace muchísimo calor... y sumado a la entrega inmediata de mi libro... pues, ¿adivináis el resultado?.
¡Efectivamente! Parezco una loca, tanto que hasta me río. A mi compi María (coordinadora también, pero de infantil), de quien ya os he hablado en otras ocasiones, y a mí nos entra la risa. Es que un día nos la vamos a pegar de tanto derrapar por las esquinas y saltar escalones... Y si sólo fuera lo físico... ¡pero es que nuestra cabeza está a explotar! A veces no reimos porque una habla de una cosa y la otra contesta otra, mientras que a su vez mandamos un mail y con la otra mano escribimos una nota. Mira, de verdad, si tiviéramos el doble de manos y de pies... ¡mejor nos iría! Ja, ja, jaaaa...
Pues lo dicho, que aquí sigo aunque esté calladita.
Os dejo, que me pongo con las segundas correciones del libro que tienen que estar para mañana antes de las 8 a.m.
¡Besitos de cacao!




