El viaje que verdaderamente empieza…
Una vez en España
Pues como por arte de magia se arregló lo del blog. Apagué y encendí el ordenador y asunto resuelto. Como si nada…
En fin… cosas de las “nuevas tecnologías”… ¡¡¡Ja, ja, jaaaa!!!!
Os cuento, entonces, como os dije lo que nos comentaban en Feyda.
1. La adaptación debe ser mutua
La adaptación será diferente en cada caso y no se puede generalizar demasiado, pero hay dos fases por las que nuestros hijos y nosotros pasaremos, la vivencia de cada uno es particular…
- Fase de angustia. El niño puede mostrar rabia ante el abandono a través del llanto, de no querer comer, de mostrar inseguridad… Nosotros debemos procurar que se sienta seguro, querido, aceptado, a través de los gesto y de la palabra, pero sobre todo del contacto físico.
- Fase de adaptación. Es un momento para el conocimiento mutuo. Él probará límites, puede mostrar ansiedad, agresividad, baja tolerancia a la frustración… Nosotros debemos tener claro que no es algo personal contra nosotros, que intervienen muchos factores, que necesitará tiempo… Es el momento de empezar poco a poco a marcar normas y límites.
2. Reacciones de los padres antes estas conductas
Cómo podemos llegar a sentirnos antes estas conductas de nuestros hijos…
Desorientados, desbordados, cansados, incapaces de controlar esas rabietas o rechazo, culpables… esto puede pasar por faltar unos límites claros (falta de coherencia), por confiar más en lo que otros nos dicen que en nosotros mismos…
Debemos pensar que es un aprendizaje mutuo, que será maravilloso pero duro a ratos y debemos ir conscientes y preparados. Si luego va todo “como la seda”, será fantástico, peor si surgen estos problemillas… debemos saber actuar.
3. Satisfacción de necesidades
Es importante tener objetivos claros, realistas y a corto plazo.
En primer lugar, es necesario cubrir sus necesidades básicas: amor incondicional, seguridad, confianza, normas y límites, aceptación y pertenecía al grupo y estabilidad.
¡Casi ná!
(Lo vamos a hacer todos genial… ¡¡¡algunos ya lo estáis haciendo!!!)
4. Nuestras “responsabilidades” postadopción
Como papis, tenemos también obligaciones, sí, sí, lo sé muchas, muchas más de las que nos imaginamos, ja, ja, jaaaaaaa…
Pero por ser papis de esta forma tan especial, se suman unas pocas responsabilidades más, por si parecía fácil eso de ser padre/madre….
- Revelación de sus orígenes: fotos, experiencias del viaje..
- Formación familiar continua
- Seguimientos: a los 3 meses a los 6 meses ,a año y después cada año. Por contrato, con Feyda tenemos incluidos los 5 primeros seguimientos.
“El adulto siempre va a ser el modelo del niño”