Perdonad que dedique esta entrada a las mamis que estamos en este precioso camino de la maternidad. A todas y cada una de ellas, a las que han llegado hasta sus hijos y a las que seguimos caminando hacia ellos. Y muy especialmente a éstas últimas.
Os deseo que esta andadura no haga más que reforzar la ilusión, la entrega, las ganas, la alegría de ser madres. Y que sepamos convertir esas piedras en paciencia, fortaleza, compresión, escucha, valentía y entereza.
(Soy consciente de que ya utilicé esta imagen pero es que me encanta.)
Este embarazo de elefanta nos permite querer a nuestros hijos antes de tenerlos con nosotras, mucho antes. ¿Quién puede decir lo mismo? Sólo nosotras. Desde muchos años antes de tenerlos a nuestro lado les amamos, les pensamos, les extrañamos... y sí, también les lloramos, pero les lloramos por amor.
¡¡¡Felicidades a todas porque ya sois madres!!!
Gracias a todos los que, de la mano, me acompañáis en esta aventura, me sujetáis, me animáis, me escucháis, me comprendéis, me dejáis ser, me aliviáis, me perdonáis, me reconfortáis, me recogéis cuando caigo, me curáis, tiráis de mí, me hacéis reír, me dais la vuelta, me cuidáis, os preocupáis por mí, pero sobretodo ME QUEREIS!!!
